AMANECER
Al alba me despiertas con caricias,
leves sutiles tan ardientes.
Mi cuerpo recorres con tus manos.
Entre sueños te siento, al momento me enciendo,
sin abrir los ojos disfruto cada toque tuyo.
Transitas mi candente geografía,
vas y vienes de mi talle a mi cintura,
mi piel se estremece a tu contacto.
Recorres mis caminos, exploras sin reservas,
te apropias de cada rincón, de cada pliegue.
Siento tu quemante aliento, tu lengua que es de fuego.
Dedicas especial cuidado a mis pezones,
erguidos suplican más de tu pasión.
Al compás de mis caderas nuestros cuerpos
fundidos y entregados
se mueven lujuriosa y lentamente.
Mis muslos y los tuyos enredados danzan, se aprietan.
Puedo sentir tu sexo enardecido detrás mío.
Instantes eternos deseando consumirnos en la hoguera que encendemos.
Haciéndonos desear la mañana nos sorprende.
Sin completar esta pasión nos separamos
anhelando reencontrarnos y terminar lo que quedo empezado.