DULCE SUMISO
Hoy seré yo quien con besos y caricias
explore la pasión que guardas
Cierra los ojos, déjame llevarte lejos.
Regálame esta hora, entrégate completo.
Hoy te haré el amor a mi manera,
dulce, suave, sin apuros.
Tu cuerpo será como una ofrenda,
ante mi desnudo y expectante.
Beso tus labios cálida, anhelante.
Entretanto con una caricia de seda
ato tus muñecas delicadamente.
A mi merced estás,
solo quiero que me sientas, que disfrutes.
Ya estoy sobre ti, percibes mi aliento,
mi calidez, mi cercanía.
Ahora mi boca se desliza de la tuya hacia tu cuello,
mi lengua traviesa lame tu pecho.
Se entretiene larga y despaciosamente.
Te estremeces cuando rozo apenas
tu piel con mis pezones.
Me desplazo, me recreo en tu ombligo,
Suave caricia a tu abrasado vientre.
Sigo viaje a mi destino.
al ansiado lugar, tu sexo ardiente.
Lo siento palpitar entre mis manos
Tiemblas todo a mi contacto,
la fiebre nos envuelve.
Ávida de ti mis manos te acarician,
suben y bajan por tu falo,
lo siento vivir entre mis dedos
deseoso, candente, enhiesto.
Con los ojos me pides lo que quieres,
yo dispuesta y ardorosa reinicio mi tarea.
Las yemas de mis dedos suben y bajan por tu sexo,
mientras mi lengua acaricia suavemente el borde de tu glande.
Tu humanidad entera se estremece.
Arranco de lo mas profundo de ti un suspiro, un grito ahogado.
Mi hambrienta boca te devora poco a poco,
suave lamo, te succiono,
siento el sabor de tu néctar que me embriaga.
Como un ariete se abre paso, adentro, afuera,
llega a mi garganta.
El frenesí se apodera de los dos.
Mi gozo es infinito al verte disfrutar de tal manera.
Siento tu miembro ardiente y a punto de llegar,
tus movimientos me dicen que el clímax ya se acerca,
un grito anuncia la explosión de tus sentidos.
Inundas con tus jugos mi interior, mi ser entero.
No escapa ni una gota,
paladeo el elixir del placer de
verte así, doblegado a mi deseo.