QUIMICA
Recorro la transpiración de tu piel
mis dedos mis labios y mi lengua
se convierten en ardorosos peregrinos,
trepan, avanzan descienden, se deslizan.
Movimientos cadenciosos de mi cuerpo apasionado
como el flujo de la marea, me llevan a tu orilla.
Sumergida me ahogo en tu torrente.
Química y alquimia,
fusión perfecta.
Amalgamados en estrecho abrazo,
no hay límites entre tu y yo.
Tus palabras son caricias, mimos que estremecen.
El insomne deseo crece y madura.
La marea sube, el deseo agobia.
Los besos conducen a la total entrega.
El labio ya no es solo labio
sino lengua, dientes,
fuego que irrumpe los sentidos.
No solo acaricia, también lame
muerde, rasga, devora,
Toma, demanda, reclama.
Cuando todo el cuerpo es una boca húmeda
Moja inunda,
dos se hacen uno.
Nuestros sexos son ahora bocas que se besan