FELIZ VIDA
Me fui a dormir esperanzada.
Quería que la noche pasara pronto, y al despertar encontrar todo nuevo.
No me hice participe de cena, ni de agüeros, no encendí velas rojas ni bañé una manzana con miel de abeja , mucho menos comí doce uvas o corrí con mis maletas a cuestas antes de las doce de la noche; no estrené ropa interior amarilla o roja según el caso.
Subí a mi alcoba dispuesta al sueño profundo, llegó pronto como adivinando que aligeraría la espera.
La mañana siguiente, desperté, sin más preámbulos me senté en la orilla de la cama, quede inmóvil ahí, esperando no se que.
El ambiente era el mismo, ni que decir de lo que yo sentí por dentro.
Algo tendría que haber cambiado, ya era AÑO NUEVO! uno más, sin estrenar, limpio inmaculado.
Deseaba casi como renacer, con el alma transparente y sin pasado.
Aguardé por largo rato, pero nada sucedía.
Seguía siendo yo, ni mas buena ni mejor, una noche no cambia de golpe a nadie en el mundo real en que vivimos.
La noche vieja no se llevo nada con ella, dejó todo ahí, los malos momentos, los defectos, los pesares, las iras sin sentido, los propósitos no cumplidos,
Así nos sentimos, al iniciar un nuevo ciclo.
Esperamos que el “maldito” año que termina se largue, deseamos dejar atrás lo feo, lo malo del mundo y de nosotros mismos.
Unos días antes de cumplirse el plazo hacemos cuentas, estudiamos el debe y el haber.
Olvidamos que la suma de todo eso que nos llego ha hecho de nosotros estos que somos hoy, forma parte de nuestra historia personal.
Recién empieza este año, no quiero hacer balances, ni sumar esperanzas ni restar sueños o dividir amores y lealtades.
Mi único propósito será multiplicar amor y regalarlo a manos llenas.
FELIZ VIDA!! a todos