ESTOY SECA Y SIN RECUERDOS
Hoy envuelta en la emoción que trae una nueva tarea quiero escribir.
Contar historias salpicadas de recuerdos, dejarme fluir y esparcir al viento mi manantial de palabras de ideas de sentimientos.
Quiero decir que el mundo es puro y me ilumina, contar de mi primer amor y de aquel primer beso a la sombra de un arbusto cómplice.
De cuando a mis 8 años conocí a aquel joven y apuesto profesor de música , al que tenia un miedo casi cerval por su ceguera, o de aquella hermosa gata enroscada en su regazo tan blanca que hacia honor a su nombre “Paloma” que miraba desdeñosa a su alrededor conciente de la admiración que causaba con su lazo rojo al cuello y un cascabel que servia para avisar a su amo los rumbos que tomaba por los más recónditos lugares de la casa.
O aquella primera celebración de día de las madres en el colegio de Daniela mi primogénita cuando la emoción saltaba desde mi corazón hasta mis ojos viéndola bailar y cantar para mi.
El funeral de mi padre cuando tuve que ser más fuerte que nadie, hacer de madre para mi madre y mis hermanos.
Aquellos lejanos días de paseos familiares, las visita a los alrededores de la fabrica de chocolate donde a las 5 de la tarde los vapores mágicos del cacao recién tostado invadía nuestros sentidos y nos hacia soñar con un mundo en el que todo era de chocolate donde a todo podíamos hincarle el diente sin contemplación ni restricción alguna.
Y mi primera vez en bicicleta de la cual guardo un recuerdo en mi muslo izquierdo
Cuantas historias podría escribir cuantas cosas por contar pero esta tarde nada llega a mi memoria.
ESTOY SECA Y SIN RECUERDOS